En esta cuarta entrega de la colección “Nativa”, de la Fundación EOS, se publica la obra del doctor Pedro Luis Barcia: La identidad lingüística argentina. Apodos, muletillas y comparaciones en el habla popular, que es el desarrollo de nuestra oralidad, antes solo esbozada en la obra previa La identidad de los argentinos.
Aborda distintos aspectos del patrimonio cultural intangible que es el habla oral argentina. La lengua exhibe una doble función: es una creación cultural de determinada comunidad y, al tiempo, es la vía de comunicación de los restantes bienes culturales de esa comunidad. Por eso se la ha denominado con acierto “el tejido conjuntivo del organismo cultural”.
Frente a este legado comunitario, que articula la sociedad, debemos ser conscientes, como herederos, de nuestra responsabilidad en la preservación de esta herencia que recibimos al nacer, para cuidarla y acrecerla, sea en lo personal o en los medios de comunicación, que son –lo quieran o no– docentes insomnes de formas expresivas.
Barcia señala la pobre docencia de la lengua oral en todos los niveles educativos. Y su gradual desplazamiento frente a la lectoescritura, cuando el 80% de la comunicación social en una democracia es hablada y no escrita. La pobreza verbal nos hace discapacitados para el diálogo, del cual dice Dewey que es la base de la democracia. De la desatención a la oralidad nacen serias limitaciones para la libertad de expresión ciudadana.
Es reconocida la vivacidad creativa argentina para colgar motes o apodos a sus prójimos, así como el de trajinar con comparaciones certeras de cada una de las acciones de sus compatriotas. De igual manera, son sello de identidad locutiva nuestra las llamadas muletillas, esas peques que se le ofrecen espontáneamente al hablante en forma engañosa para asistirlo en la fluidez de su discurso, cuando lo que hacen es socavarle la expresión. El texto propone la vía para extirparlas de nuestro discurso. Estamos frente a una obra lúcida y útil.
Ezequiel Eskenazi Storey
Presidente de Fundación EOS