El motivo recurrente que nos subviene como catalizador de esta obra no es otro que el de intentar hallarle sentido, vale decir, justificativo a nuestra existencia, o sea, dicho en otros términos, adquirir consciencia del porqué y el para qué de nuestras vidas y acciones y de tanta conspicua observancia de llevarlas a cabo en aras de su consumación. Razón de lo dicho explicitan cada uno de los temas planteados en doce capítulos que conforman este trabajo con el que pretendemos dar fundamento y ubicar teóricamente en su justo medio la verdad indubitable que, presumiendo que existiese, habida cuenta que lo ignoramos, posibilidad eventual de asirla respecto del tema propuesto acerca del cual hemos decidido vindicar o alentar esa probabilidad.