La hipótesis de este libro es simple: los cuerpos, todos y cada uno de ellos, pueden desobedecer los designios de un pensamiento. Lejos de pensarse como máquinas obedientes aparecen en ellos una terrible voluntad, un incipiente modo de manifestarse aún a pesar de las intenciones de su actuante. Por esta razón, cuando éstos deciden revelarse, los relatos cambian.
Esta edición que contiene 17 historias busca de manera tentativa dar cuenta de esas transformaciones episódicas propias de una verdadera microfísica repleta de puntos de fuga; incongruencias que van desde el tartamudeo a la acción de dar muerte... El vaivén del cuerpo obediente y el cuerpo revelado escenifican y matizan los relatos. Pero también lo otro: la búsqueda del escritor. Dar con un lenguaje que permita aproximarse a esas intenciones sensoriales impensables, intraducibles. En la creación de un habla capaz de inscribir estas mutaciones, el autor tematiza el mismo peso muerto de las palabras como un reflejo de aquellas intencionalidades primeras del pensamiento. Frente a la creatividad del cuerpo, su insurrección, rebeldía, pero también su insana repetición, el escritor se revela aplacando su voz hasta convertir estos hallazgos en pequeñas piezas miniaturas de un museo viviente.